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¿Qué pasa al volver de vacaciones?


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Viviendo en el Presente:

Sabemos que los sujetos somos condición de nuestra historia, que nos atraviesa en una época determinada, y que también contamos con capacidad de proyectarnos hacia el futuro. No obstante durante las vacaciones – cuando éstas son dedicadas al descanso y ocio – el pasado y el futuro tienen una suerte de impase.

Y esto es porque vivir el presente habitualmente no implica mucha complejidad. Lo que puede llegar a proyectarse en algunos días o semanas que duran las vacaciones resulta administrable, no genera demasiadas incertidumbres y permite tomar decisiones de manera discrecional sin necesidad de poner en juego mucha energía o ansiedad.

 

Vivir en el Futuro:

Sin embargo, a lo largo del año debemos manejar aspectos complejos que necesitan de más tiempo. Tiempo para iniciarlos, llevar a delante y, a veces, concluir. Necesitamos ordenar y priorizar, elegir y descartar. Es por eso que el concepto «vivir de vacaciones» resulta complejo para quien vive una vida en la cual necesita trabajar para vivir.

La ansiedad por lo que vendrá es una característica propia en el ser humano, ya que la mayoría de las situaciones de la vida cotidiana requieren que movilicemos complejos recursos psíquicos para poder anticiparnos, planificar y superar estas situaciones.

Cuando la presión interna o externa por lo que vendrá es exacerbada, la ansiedad, el malestar, las crisis vitales, palpitaciones, problemas de sueño, ataques de pánico, síntomas depresivos y otros, pueden aparecer como evidencia de que es necesario ocuparse de ello.

 

El equilibrio:

La productividad y el ocio aparecen esencialmente como términos antagónicos en la experiencia clínica.

La solución de algunos es la de intentar disfrutar de la vida productiva con el mayor monto de placer posible, como si disfrutaran de unas buenas vacaciones. Pero es claro que una cosa es inversamente proporcional a la otra, y eso se nota en nuestros consultorios.

Otras personas intentan armar agendas donde productividad y ocio estén claramente diferenciados. Mientras otras, tan solo quieren dejarlo todo.

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Nota realizada por Lic. Diego Mansilla Galdeano